Élmer Mendoza y Eduardo Antonio Parra conversan sobre Juan Rulfo

En el marco de las Jornadas Literarias Gilberto Owen 2017, organizadas por el Instituto Sinaloense de Cultura (ISIC), se llevó a cabo el conversatorio Vida y obra de Juan Rulfo —para conmemorar el centenario del natalicio del narrador jalisciense— en el que participaron los escritores Élmer Mendoza, miembro de El Colegio de Sinaloa, y Eduardo Antonio Parra; además se contó con Eduardo Ruiz Sosa, como moderador. Esta actividad se llevó a cabo el pasado miércoles 17 de mayo, en la Sala de Arte Joven del ISIC.

Eduardo Antonio Parra narró sus primeros encuentros con Rulfo, cuando era aún muy joven, al leer la novela Pedro Páramo, la cual le pareció confusa, pero ejerció su atracción, de tal modo que al tiempo, cuando cayó en sus manos El llano en llamas, tuvo que ceder al estilo del autor de pasar de un tema a otro. Opinó que este escritor “ha derramado su influencia más en los escritores del norte de México que en los del sur, pero su narrativa irradia hacia todos los autores de habla hispana; cada nueva lectura me hace pensar que aún guarda muchos secretos que tardaré en desentrañar”.

Por su parte, Elmer Mendoza narró como leyó Pedro Páramo cuando estudiaba ingeniería en electrónica, en la Ciudad de México, y relató algunos aspectos de su vida, como su relación con Octavio Paz, tan distante, y la frase que se le atribuye, de que “en México, la poesía descansa en Paz”.

También narró las veces que vio a Rulfo durante su tiempo en el ex Distrito Federal, de su afición a jugar ajedrez con partidas que nunca completaba ya que no le interesaba ganar, y eso se refleja en su novela, de la que se dice que no tiene clímax.

Mendoza opinó que Rulfo era el maestro en mentir, en crear fantasías y que les sorprendía que siendo el autor mexicano más importante, negaba haber escrito sus obras. Agregó que, “Me hice más lector de Pedro Páramo y a la fecha algo que me ha impactado son los nombres, Fulgor Sedano, Susana San Juan, Damiana Cisneros, Eduviges Dyada, ¿cómo hace para poner nombres?”

Ambos escritores coincidieron en el parte aguas que ha sido la obra de Rulfo en la literatura mexicana, por la cual se puede considerar que, así como hay un antes y un después de Cristo, en la literatura mexicana, esta se divide en antes de Rulfo y después de Rulfo.

* Con información del ISIC y Noroeste.

* Fotografía del ISIC.